Materia de best seller
Imagínense a un saltador olímpico a punto de comenzar su carrera de impulso. La multitud ruge, es su primer salto, y hay muchas expectativas. Se persigna, pide, y al recibir la señal comienza a correr. Cuando despega los pies del suelo se conjetura una elipse impecable, las cosas suceden como en cámara lenta, primero los pies, luego el resto del cuerpo y, cuando va a completar su ejercicio, la varilla se desprende y, con ella, el clímax todo. Es ese casi-lo-logra de una doble significación para el espectador. Significa primero la decepción que nace de las aspiraciones frustradas, y segundo la posibilidad real de que se cumplan en otra oportunidad.
He querido comenzar con esta analogía, porque refleja con bastante exactitud mis impresiones acerca de
Si vives lo suficiente (Ediciones Sed de Belleza, 2012), del escritor
Ernesto Peña González, autor entre otros títulos de
Una Biblia perdida (novela con la que obtuvo el premio Alejo Carpentier en el año 2010) y, de más relevancia para este escrito,
Museo de ángeles caídos y
Te estaré mirando, ambos libros de cuentos, que anuncian ya la formación de este universo de Anfitriones, Cronistas y Mensajeros, perfilado ya con mayor intencionalidad en
Si vives lo suficiente.
Cuba contemporánea, huellas en la historia
El poeta renovador José Manuel Poveda, desde la perspectiva de un periodismo incisivo, cortante, y apertrechado de la teoría del arte y la literatura, declaró en mayo de 1914 en las páginas del Heraldo de Cuba, que nuestros «[…] países sufren una necesidad violenta de personalidad».1 De inmediato, resaltó la urgencia de «Atraillar cierto número de ideas, formar un pequeño contingente de ideales que sirvan para robustecer y poner en marcha nuestras sociedades indolentes; convocar a las masas para el estudio y la admiración de los hombres y las obras hispanoamericanas».2 Obvio, el escritor habló desde la perspectiva de una escuela literaria que pensara más allá del modernismo. Abordó el nacionalismo desde el ángulo de la orientación «salvadora» de las artes, también de la sociedad.
Al observar su criterio, insiste en «[…] nuestra hora. No repitamos antiguas palabras: digamos la propia. A cada época le toca en turno decir su palabra, y las épocas de imitación son las épocas mudas».3 ¿Qué significa eso? Una mirada de impulso a la democracia en un país que había refrendado una Constitución (1901), y que aspiró a la «concordia» de todos los cubanos, con el sueño de Martí, prendido de ideales de igualdad y libertad. Aquí no se distinguían los posibles «signos» despóticos en la «gobernación» de un pueblo. Tampoco el costado adverso de la ultrarreacción nacionalista, sino un movimiento político, cultural, ideológico orientado hacia el patriotismo republicano, liberal y de diálogo entre todas las partes que soportan una sociedad plural.
Vida oculta de María Elena Llana
María Elena Llana es una escritora invisible. Casi nunca participa en presentaciones de libros, raramente se le ve en los medios de comunicación. La gente dice que ella se fue del país, que ya murió, que hace años dejó de publicar. Nada más alejado de la verdad. María Elena Llana sigue viva, aún reside en Cuba y ahora más que nunca sigue escribiendo, a pesar de que confiesa con un poco de nostalgia que está perdiendo la mano para los temas fantásticos.
Tras la publicación de su libro Casas del Vedado, se convirtió en un punto de referencia para la narrativa nacional. Pero el ejercicio del periodismo y una tenaz reticencia a los primeros planos la han mantenido apartada del mundo literario. Sus textos asombran por la parquedad, por el uso esmerado del lenguaje, por su utilización de las magias pequeñas. Mi esposa, que no tiene paz con los escritores cubanos, la leyó hace poco y me dijo con admiración: «Esta mujer me tiene boba. Sus cuentos parecen de “afuera”».
Posee una obra breve, exquisita. No se sabe, dicen algunos, si María Elena es más grande por lo que ha publicado o por lo que no ha publicado. Hace poco tuve la oportunidad de conocerla. En apenas una hora de conversación me confesó que no sigue ningún sistema para escribir, que va redactando sus cuentos según le viene en gana y, cuando ya tiene unos cuantos, entonces comienza a pensar en un libro. ¡Escribe totalmente por placer!
I Premio Internacional de microcuentos “El cuentero” CONVOCATORIA DE LA XXV EDICIÓN DEL PREMIO LITERARIO FUNDACIÓN DE LA CIUDAD DE SANTA CLARA
CONVOCATORIA DE LA XXV EDICIÓN DEL PREMIO LITERARIO FUNDACIÓN DE LA CIUDAD DE SANTA CLARA
La Editorial Capiro, la filial de escritores de la Uneac, la Asociación Hermanos Saíz y la Casa de Cultura “Juan Marinello” de Santa Clara auspician —de acuerdo a las siguientes bases— la XXV edición del Premio Literario Fundación de la Ciudad de Santa Clara, correspondiente al año 2013.
1.- Podrán participar todos los escritores residentes en el país.
2.- Se otorgarán premios en los géneros de poesía, cuento, periodismo y literatura para niños.
3.- Los libros concursantes deben tener la siguiente extensión:
- Poesía: un mínimo de 50 y no más de 100 cuartillas
- Cuento: un mínimo de 50 y no más de 120 cuartillas
- Periodismo: un mínimo de 50 y no más de 120 cuartillas
- Literatura para niños: un mínimo de 40 y no más 80 cuartillas
CONVOCATORIA DE EDICIONES SED DE BELLEZA
CONVOCATORIA DE EDICIONES SED DE BELLEZA
Plan editorial 2014
Asociación Hermanos Saíz, Villa Clara
Ediciones Sed de Belleza, con el fin de conformar el plan editorial del año 2014, invita a los jóvenes escritore(a)s cubanos menores de 36 años, miembros o no de la AHS, a enviar originales para su proceso evaluativo.
Los libros deberán ser inéditos, con una extensión de 51 a 110 cuartillas. Se debe presentar un original, debidamente presillado y foliado, impreso o mecanografiado de forma legible, a dos espacios (aproximadamente 30 renglones). La tipografía será Times New Roman, a 12 puntos.