...Madrastra: No te enredé en ninguna discusión tonta. Ese fue al día que se te ocurrió reescribir los versos de burlas de Quevedo.
Blanconiebla: Que vil eres, vieja! Te diste cuenta que lo tenía todo bien pensado y me distrajiste con esos pobres versitos. Bien sabes que la poesía es mi flanco débil y allí mismo me golpeaste...
Otilio Carvajal. Condenados